sábado, 13 de agosto de 2011

Capítulo II

COMO TÚ

Como una estrella en la fría noche,
ilumina el camino, se va creando,
como el brillante sol en el horizonte,
ilumina el camino, voy andando.

Como un lazarillo a su amo
le va guiando,
como atado de pies y manos,
hipnotizado.

Como una mariposa revolotea a la flor,
cortejandola, experimentado amor,
como una cómplice mirada, entrecortada,
de un tímido chico, a la afortunada.

Como muchas cosas en la vida
eres tú,
pero con un beso tuyo
no hay comparación

NO SABES 

No sabes nada.

No sabes mi día a día,
ni mis pensamientos,
eres mi lluvia,
mi tormento.

No sabes lo que sufro
al verte sufrir,
ni lo que difruto
con tu sonreir.

No sabes nada.

No sabes que mi cielo
y mi horizonte, mi canción
y melodía, mi anhelo
y mi alegría eres tú

No sabes que contigo
vivo,
y sin ti muero.

No sabes nada, no,
no lo sabes.

LUNA Y SIERRA

Rayos de luz inician
la colorida primavera,
pintando sonrisas a la
solitaria luna llena,
entristecida por no poder
ver a su enamorada sierra,
separados por el cielo,
solitarios, ambos con su pena.

Luna nerviosa, rodea la tierra
buscando una manera de entrar,
busca y busca, sin respuesta,
con miedo a vivir en soledad.
Sierra quiere volar, estar con
su amada y por alguien velar,
pero el cruento destino
no la deja soñar.

Luna acabó por desistir,
y su brillo plateado
y azul se petrificó,
y Sierra, enamorada,
le siguió.

Es triste como acabó,
pero no hay opción,
así es el amor.

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